Una falla crítica en Microsoft Copilot Personal, bautizada “CoSnitch” (CVE-2026-24301), permitía a un atacante robar en silencio el contenido de tu Gmail, Google Drive y Calendario con solo un clic en un enlace, sin ninguna confirmación adicional. Microsoft ya publicó el parche el 18 de agosto de 2026.
3 puntos importantes
- La falla fue descubierta por la firma de seguridad Varonis Threat Labs, que la reportó a Microsoft en diciembre de 2025. Microsoft dice que no encontró evidencia de que haya sido explotada activamente antes del parche.
- El ataque combinaba tres vulnerabilidades: ejecución automática de instrucciones ocultas en un enlace, acceso silencioso a las cuentas conectadas (Gmail, Drive, Calendario, OneDrive) y una vía separada para modificar de forma permanente la memoria de Copilot.
- Microsoft calificó la falla con una puntuación de severidad de 8.8 sobre 10 (CVSS 3.1) y ya la corrigió; los usuarios de Copilot Personal no necesitan hacer nada adicional para quedar protegidos.
Cómo funcionaba la vulnerabilidad
Según el reporte técnico publicado por Varonis, el ataque se activaba con un enlace especialmente construido con dos parámetros en la URL de Copilot: uno que precargaba una instrucción y otro, no documentado públicamente, que forzaba su ejecución automática apenas se abría la página, sin que la víctima tuviera que escribir ni confirmar nada. Bastaba con que alguien hiciera clic en el enlace —recibido por correo, chat o cualquier otro medio— para que Copilot ejecutara la instrucción del atacante dentro de la sesión ya autenticada de esa persona.
Una vez activada, la instrucción podía ordenarle a Copilot que buscara en el Gmail, Google Drive o Calendario conectados de la víctima —por ejemplo, correos con contraseñas o enlaces para restablecer claves—, empaquetara esa información y la enviara, usando la propia función de Copilot para consultar páginas web, a un servidor controlado por el atacante. Varonis documentó que este método permitía extraer cuerpos completos de correos electrónicos, no solo metadatos, incluyendo contraseñas en texto plano que algunos usuarios habían compartido por correo.
La parte más persistente del ataque: la memoria de Copilot
Varonis identificó una tercera vía, independiente de las dos anteriores: si la víctima le pedía a Copilot que resumiera una página web maliciosa, el texto oculto de esa página podía hacer que Copilot escribiera instrucciones del atacante directamente en su “memoria” permanente, la función de Copilot que recuerda información entre una sesión y otra. Según Varonis, esa instrucción quedaba activa en todas las conversaciones futuras de la víctima con Copilot y no se borraba ni cambiando la contraseña, ni cerrando sesión, ni cambiando de dispositivo — solo se eliminaba si el usuario entraba manualmente a la configuración de memoria de Copilot y la borraba.
Cómo se descubrió la falla
El hallazgo tiene un origen inusual: los investigadores de Varonis no encontraron la falla analizando el código de Copilot, sino haciéndole preguntas repetidas sobre por qué la ejecución automática de instrucciones “no era posible”. Cada respuesta de Copilot explicando por qué algo no podía pasar terminó revelando, sin que se lo pidieran directamente, el parámetro exacto de la URL que sí lo hacía posible. Varonis llama a esta técnica “meta-hacking”.
Qué está confirmado y qué no
Confirmado: el nombre de la falla (CoSnitch), su identificador oficial (CVE-2026-24301), que fue reportada por Varonis Threat Labs en diciembre de 2025, que Microsoft publicó el parche el 18 de agosto de 2026, y que afecta específicamente a Microsoft Copilot Personal, la versión de consumo de Copilot que se puede conectar a cuentas personales de Gmail, Google Drive, Calendario y OneDrive. Según Microsoft y Varonis, no hay evidencia de explotación activa antes del parche. No confirmado: si algún usuario específico llegó a ser víctima real del ataque antes de que se corrigiera, ya que ni Microsoft ni Varonis han reportado casos confirmados de explotación.
Qué deben hacer los usuarios
Al tratarse de una falla ya corregida por Microsoft del lado del servidor, los usuarios de Copilot Personal no necesitan instalar ninguna actualización manual para quedar protegidos. Varonis sí recomienda, como práctica general de seguridad para cualquier asistente de IA conectado a tus cuentas: revisar qué aplicaciones tienes conectadas a Copilot (Gmail, Drive, Calendario, OneDrive) y desconectar las que no uses activamente, tener cuidado con enlaces que abren herramientas de IA con un mensaje ya escrito —leer qué dice antes de que se ejecute—, y revisar de vez en cuando la sección de “memoria” de Copilot para confirmar que no contiene instrucciones que tú no agregaste.
La opinión de EnfoqueCR
Lo que hace distinto a este caso de un phishing tradicional es que la víctima no tenía que escribir su contraseña en ninguna parte ni descargar nada: el ataque abusaba de un permiso que el propio usuario ya le había dado a Copilot para leer su correo y su Drive. Es una buena ilustración de por qué, cuando conectás un asistente de IA a tus cuentas personales, vale la pena tratarlo con el mismo cuidado que le darías a cualquier persona con acceso a tu bandeja de entrada: revisar qué puede ver, y desconectarlo si dejás de necesitarlo.
Fuentes
